Desde las más chiquititas hasta los jóvenes mayores todo fue deleite
Unos amigos extranjeros llegaron el otro día de Sevilla, donde habían asistido al «mejor tablao flamenco de la ciudad». Luego vieron el jueves el recital de baile flamenco de las fiestas de Pinos Genil. Lo juzgaron «mil veces mejor», añadiendo, «Todo era corazón». Efectivamente, las cosas de casa son mejores. .
Todo Pinos está de enhorabuena: padres–que han criado esas artistas–los bailaoras y bailaores, las profesoras de baile–olé–el publico, el ayuntamiento y hasta los proveedores de cerveza. .
He aquí la primera mitad de las fotos. El resto mañana. .
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